sábado, diciembre 06, 2014
Lágrimas cayeron al asfalto,
y fueron absorbidas
por poros abrasadores.
Alma y cuerpo se anudaron
para crear algo,
algo más hermoso
que la propia perfección.
Fueron ellos mismos,
con sus sombras
y atributos,
derrotas
y victorias.
En un valle de estrellas,
siempre salpica
un poco de luz.
Se ahogaron por suplicios,
pero siempre mantenían
el ultimo aliento.
Recomponían sus entrañas.
Escupían el veneno
que las víboras
en sus venas inyectaban.
En esta tierra,
ni el cielo
ni el infierno,
duran lo eterno.
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